
Cuando se desea hacer una reunificación de la hipoteca y otros préstamos, hay que tener en cuenta si se tiene o no alguna deuda. Si es así, la gestión se llama consolidación de deudas. Hay veces en que las personas tienen retrasos o moras en sus recibos, se encuentran en algún registro de impagos y morosidad (Asnef, RAI…), deudas judiciales o incluso embargos. En estos casos, lo recomendable es la consolidación de deudas.
A la hora de consolidar deudas con embargos o impagos, se hace a través del préstamo hipotecario, para extraer de ahí el importe de deuda a saldar y sacar al cliente del listado de morosos.
La consolidación de deudas es la única solución que tiene el cliente para solventar una situación de morosidad o embargos, existen otras alternativas pero más arriesgadas.
Tras la consolidación de deudas, y según las necesidades del cliente, se consigue